CAPITAL AMERICANA DE LA
CULTURA MÉRIDA 2000 - El pasado 4 de agosto, en el marco de las
celebraciones de la Capital Americana de la Cultura Mérida 2000, fue
inaugurada en la capital yucateca la exposición itinerante "Grandes
maestros del arte popular mexicano". La muestra consiste en un
total de 600 piezas, pertenecientes a la colección conjuntada por
Fomento Cultural Banamex, A.C., de 150 grandes maestros artesanos
(individuales y familias), originarios de los Estados de Jalisco,
Chiapas, Michoacán, Puebla, Colima, Chihuahua, Guanajuato, Oaxaca,
Morelos, Campeche, Estado de México, Sinaloa, Tlaxcala y Yucatán, y
seleccionados por su trayectoria en ese campo, la excelencia en la
manufactura y el diseño y por la importancia de su labor creativa
reconocida en el ámbito comunitario. Luego de su presentación en
Mérida, la exposición se montará en Monterrey, y en el 2001 se
trasladará a Estados Unidos y a Europa, como parte de los esfuerzos por
difundir y promover el trabajo creativo de los máximos exponentes del
arte popular de México.
La exposición está organizada a partir de las nueve grandes ramas
que integran el generoso árbol de la artesanía popular mexicana:
barro, madera, piedra, textil, metal, papel, piel, fibra vegetal y
materiales varios. La colección no está basada únicamente en ornatos,
sino también en utensilios de uso cotidiano, que por su hermosura dejan
de serlo para convertirse en magníficos objetos de arte de sublime
decoración, fineza y acabados. Algunos artesanos elaboran sus propios
colores a base de sustancias vegetales, como el añil, del que obtienen
el azul; el palo de Brasil (rojo), el muicle (tonos violeta), así como
la cochinilla, de la que se obtienen diversas tonalidades. Con estos
colorantes básicos y su combinación se logra producir una gama de
colores y tonalidades con resultados espectaculares.
Numerosísimas piezas de barro, de distintos tamaños y diseños, se
presentan en medio de colores brillantes - rosa, verde, azul y café -
que contribuyen a la belleza de los objetos, que llaman la atención por
sus acabados y bruñido, la riqueza figurativa del modelado y el moldeado, la alegría del policromado y el brillo cálido del vidriado.
Destacan también las tallas de madera, sobre todo diferentes
instrumentos musicales, como el violín, el arpa, el tololoche y la
marimba, entre otros, algunos objetos de cuero, sobre todo unas sillas
de montar magníficamente trabajadas, o de vidrio o cera, así como las
piezas de papel (cartonería): extrañas alas y largas lenguas que salen
de las bocas abiertas de la imaginación, figuras fantásticas, algunas
con cinco garras o con tres o con diez, colas parecidas a los dragones,
pero sin serlo, y pintadas de múltiples colores que atenúan su aspecto
terrorífico y les impregnan un poco de humor y de ternura. Dos de los
maestros de cartonería, Felipe y Leonardo Linares, han llegado a
convertirse en artistas sin igual. Cartoneros de abolengo y raigambre
popular, de su fantasía han salido colecciones de calaveras y
alebrijes, figuras tan surrealistas que llamaron la atención del
conocido poeta de este movimiento artístico literario, André Breton,
quien los llevó a Europa, donde tienen una exposición permanente en
París.
La sala de exposición más coloreada es sin duda alguna la que
alberga las piezas de textil: trajes típicos como el de tehuana de
Oaxaca (bordado en tela de terciopelo), hipil ceremonial de Chiapas
(algodón tejido y brocado en telar de cintura), hipil blanco de
Guerrero (algodón blanco y coyuche, hilado a mano, brocado, tejido en
telar de cintura) y el terno de Yucatán (en punto de cruz), rebozos,
manteles, cubrealmohadas, juegos de servilleta e irrepetibles cuadros
bordados.
La exposición que se puede visitar actualmente en Mérida tiene un
profundo sentido comunitario, porque todos los objetos expuestos
simbolizan las maneras de hacer, de pensar, de creer, de vestir, de
trabajar, de comer, de conversar y de interactuar en el mundo que los
mexicanos han desarrollado a lo largo de la historia. Estas obras
maestras del arte popular del México de hoy son testimonios elocuentes
de la inmensa capacidad creadora y de la vitalidad inagotable del arte
del pueblo mexicano.
Los artesanos
El arte popular de México tiene muy diversas manifestaciones, entre
las que destaca la producción artesanal, que por muchos decenios ha
recibido el reconocimiento de propios y extraños a su calidad y a su
condición de arte genuinamente representativo del ser complejo y plural
de México y de los mexicanos.
La actividad artesanal forma parte de las redes sociales, económicas
y culturales del medio rural, de las zonas populares de las ciudades y
desde luego de las múltiples etnias indígenas originarias del país.
Esta actividad se realiza al interior de una economía mayoritariamente
doméstica, básicamente de autoconsumo, y se transmite de generación
en generación por medios ajenos muchas veces a la educación formal. En
muchas ocasiones esta producción artesanal abarca objetos que sirven lo
mismo para el uso cotidiano del hogar y del trabajo, o tienen un
objetivo estético asociado a su uso cotidiano, o una finalidad ritual
que las hace quedar inmensas en la red de símbolos que constituyen la
identidad comunitaria.
La mayoría de los artesanos de las artes populares en México son
indígenas. Los autores de las piezas que se exponen en Mérida
son los maestros artesanos seleccionados para participar en el Programa
de Apoyo al Arte Popular, que el Fomento Cultural Banamex, A.C. puso en
marcha desde 1996, con el fin de revertir la tendencia a la extinción
de la artesanía de calidad.
Este modelo de apoyo se basa en la consolidación de los talleres en
los que se producen piezas de excelencia, con una tradición que marca
las pautas de la identidad cultural de los artesanos, y pretende abrir
opciones para mantener y ampliar las fuentes de trabajo que genera la
producciónartesanal, que en muchas comunidades constituye una base
económica importante. Por ello se prevé que las acciones que el
programa ha propuesto aporten beneficios a las comunidades en las que
trabajan los artesanos participantes y a los grupos artesanales en
general, ya que a través de las acciones de difusión, así como de las
exposiciones que están previstas y de la edición de libros y
fascículos, se pretende renovar el interés del mercado en la
producción de artesanía de máximo nivel de calidad artístico; por
medio de los talleres de capacitación y actualización se pretende
mejorar la producción y favorecer la generación de empleos que
permitan mantener la identidad y el arraigo de la población y, a
través del apoyo a la comercialización, se plantea abrir nuevos
mercados que revitalicen el status de la artesanía como actividad
generadora de ingresos para los artesanos y sus familias.
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