La decisión del Tribunal Supremo de rechazar
las técnicas de muestreo durante el censo del año 2000 representa un golpe a la democracia y afectará, como siempre, a los de
abajo. La politiquería que domina el debate -con los demócratas a favor del muestreo que
aumentaría el número de minorías que ambos partidos presumen votarían con el partido
del burro- hace que se pierda de vista el impacto real que tienen estos números en la
vida real. Es un llamado de alerta no sólo para los latinos sino para todas las minorías
y las clases sociales más pobres para que participen de los procesos cívicos como la
toma del censo. En la medida en que seamos visibles seremos tomados en cuenta.Las
figuras del censo van al corazón de la democracia pues determinan la representación de
cada estado en la Cámara de Representantes Federal. Los estados también utilizan las
cifras para determinar la distribución de oficiales electos por zona. No menos importante
es el impacto de estos números en la cantidad de subvenciones federales que reciben. Al
permitir que las cifras de muestreo (una aproximación estadística del número de
población en lugar de un conteo uno por uno) para estos dos últimos propósitos
solamente, el Tribunal de la receta perfecta para la confusión. La cantidad de personas
que quedaron fuera de las cifras en el censo del 90 no sería tan significativa si no
fuera porque en su mayoría los que no fueron contados son los pobres, los que viven en
centros urbanos y las minorías. Los hispanos de Nueva York tenemos la dudosa distinción
de estar entre todos estos grupos.
Se estima que el censo del 1990 se dejó de contar al 2% de la población Un 4.8% de la
población afroamericana y un 5.2% de la población hispana no aparece "ni en los
centros espiritistas". El censo del 90 demostró que en la zona llamada Sun Belt el
conteo erróneo fue mayor, una señal de como el sur y el oeste, se trasforman con las
nueva olas de inmigrantes latinos. En Manhattan, Brooklyn y el Bronx fue donde se obvió
al mayor número de residentes neoyorquinos Para colmo, aquellos de residentes de áreas
afluentes fueron contados dos veces en muchos casos. Algunas de las zonas afectadas en el
1990 ya han respondido al llamado creando grupos de trabajo con residentes en el barrio en
cuestión y que dominen el español.
En el condado de Hudson en Nueva Jersey se creó un comité para que no vuelvan a
quedar fuera los cerca de 44 mil residentes que estiman fueron obviados por el censo del
año 1990. De repetirse esta situación en el año 2 mil representaría una pérdida de
más de 10 mil dólares en ayuda por persona. De la misma manera, en el Distrito 12 de la
Ciudad de Nueva York se establecerá una oficina permanente del censo. El que el partido
Demócrata optara por defender el muestreo es un arma de doble filo si se toma en cuenta
que el Congreso está dominado por los republicanos. Estas diferencias políticas hacen
que se obvie las opiniones científicas de organizaciones como la National Academy of
Sciences de que el muestreo sería la manera más precisa de llevar a cabo el censo.
Al concluir que la ley Federal prohibe el muestreo la Corte se evitó tener que
determinar si este método es incompatible con el requisito constitucional de
enumeración. Si bien es cierto que la constitución especifica que se llevará a cabo una
enumeración de la población, los fundadores de la nación no se contemplaban los
desarrollos científicos de los cuales surge el muestreo. Más aun, en la práctica nunca
se ha dado el conteo persona por persona que defienden algunos. Más bien se ha confiado
en que aquellos que llenen los formularios estén dando las cifras correctas para su hogar
o en la palabra de aquel que abría la puerta al encuestador.
La decisión del tribunal de ignorar el debate constitucional y permitir la posibilidad
de que se usen dos tipos de cifras diferentes nos augura diferencias entre los números
que utilizan los estados y aquellos que utiliza el gobierno federal. Esto claro si el
congreso republicano aprueba los fondos adicionales para que se lleven a cabo dos tipos de
conteo. Por su parte la administración demócrata seguirá abogando por obtener cifras de
muestreo y utilizarlas en las áreas que permitió el Tribunal; a saber, para la
distribución de dinero federal y para trazar los distritos. Los ciudadanos estaremos
atrapados en medio de los dimes y diretes políticos. En nuestras manos está el procurar
que cada uno de los miembros de nuestra familia esté representado.
Puede comunicarse por correo electrónico a: arce7dias@aol.com
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