Las etapas en la vida de tu piel

Por Cathy Irvine y Yelena Rivera
¿Piel perfecta? Sí, la piel que tenemos cuando nacemos y vemos por primera vez la luz del mundo. Durante nuestra niñez, la piel tiene todos los atributos que buscamos recobrar luego sin percatarnos que la piel que tengamos en nuestra adultez no es sino el resultado de toda una vida de descuidos, maltrato y demasiada exposición al sol. Cada etapa de nuestras vidas es particular en como se manifiestan los excesos y los resultados de los cuidados. Por eso debemos tratarla de manera diferente, claro, en nuestra niñez recae la responsabilidad en nuestros padres de PREVENIR, luego en nosotras.

Cada etapa de niña a mujer va responder a un conjunto de elementos que la afectan como son tus cambios hormonales, el ambiente y todos los factores internos como, estados de ánimo, salud, etc. y los externos como, el sol, la contaminación, entre otros. ¿Qué debes hacer con tu piel ahora? Busca en qué etapa estás y encontrarás la fórmula perfecta para el cuidado de tu piel y lograrás los resultado que buscas.

PRIMERA ETAPA
DESDE LA ADOLESCENCIA HASTA LOS 24 AÑOS

La etapa de la adolescencia trae consigo muchos cambios, tal vez podríamos asegurar que es una de las más fuertes en nuestras vidas. Es el tiempo de "despertar" al mundo, ver lo que hay a nuestro alrededor, descubrir el sexo opuesto y lo más importante a nosotras mismas. En este cúmulo de confusiones nuestro cuerpo se transforma y las hormonas enloquecen por lo que nuestro estado de ánimo es muy variable y comenzamos a ver en nuestra piel el reflejo de todo lo que nos pasa.

El acné y las irritaciones son muy comunes. En este descubrirnos lo experimentamos todo y frecuentemente en nuestra total inconsciencia nos hacemos más daño que bien. Todo es a los extremos, mucho sol, mucho maquillaje, nos apretamos los barritos, usamos soluciones fuertes para "quitarnos" el acné, nos frotamos la cara, en fin todo por vernos a la moda y "bien". Como nuestra piel aún es joven su proceso de recuperación es muy rápido, es por esto que no vemos inmediatamente las consecuencias de nuestros actos. Se recupera tan rápido como vuelve a irritarse o salirnos un barrito en donde mismo extraemos el otro y no vemos la marca que dejó nuestra acción.

Algunas jóvenes tienen la buena suerte de no tener ningún problema visible por lo que se descuidan y no llevan ni siquiera una rutina básica de cuidado para su piel. No limpian bien su piel, no se remueven el maquillaje adecuadamente, se broncean obviando por completo la protección solar. Están positivas de que no heredarán los problemas de las "mayores", su mamá, tía o abuela. Desafortunadamente aunque se les haga difícil de aceptarlo están equivocadas.

Lo más importante en la Etapa de la Adolescencia es que debemos empezar a cuidarnos, a tomar medidas para no marcarnos y para evitar los efectos dañinos del sol. Es deber de los padres o tutores enseñar al adolescente a tener una disciplina de cuidado de la piel.

De la adolescencia pasamos al comienzo de nuestra adultez pero todavía arrastramos muchas de las "malas mañas" de esta, nuestra primera etapa. Nuestra piel aún se recupera rápidamente pero los daños que veremos en el futuro ya empiezan a manifestarse. Como este proceso es muy sutil todavía no lo notamos.

Esta es la etapa más importante para prevenir daños. Es ahora cuando cultivas la calidad de piel que vas a tener en el futuro. Si tienes una condición de acné y no la cuidas vas a tener marcas por el resto de tu vida. Además, tal vez en este momento te incorporas al mundo del trabajo enfrentándote a nuevos retos, nuevamente las tensiones te afectan y la "falta de tiempo" para cuidar tu piel pone en peligro su lozanía futura.

Aquellas que se han expuesto mucho al sol comienzan a notar sus efectos en manchas y envejecimiento prematuro. Si sales embarazada durante esta etapa tienes el riesgo a sufrir de acné y manchas en la piel. Por suerte en la mayoría de los casos la recuperación es rápida.

Probablemente no tengas problemas evidentes en tu piel durante esta época de tu vida pero es esencial que lleves una rutina de cuidado completa. Procura incluir los pasos básicos y esenciales para una piel saludable ahora y en el futuro.

pasos basicos

1- usar un buen "scrub" que sea ligeramente abrasivo

2- un gel que enjuague facilmente para limpiar tu rostro

3- una loción medicada acondicionadora en forma de gel o un humectante ligero para normalizar y balancear la piel

4- filtro solar

 

SEGUNDA ETAPA
DE LOS 25 A LOS 38 AÑOS

Finalmente te das cuenta que tu piel no es infalible. Tu piel reacciona a todo lo que ha sido expuesta y te lo demuestra con manchas, poros dilatados, irritaciones, marcas, en fin las pruebas de tu maltrato. También, si usas pastillas anticonceptivas o quedas embarazada, puede que sufras reacciones como manchas o acné que te dejarán marcas permanentes.

No puedes darte por vencida, aún puedes ayudar a tu piel. Necesitas cuidados intensivos y estás en el mejor momento para darte tratamientos profesionales como los "peelings" y los "exfo-peels" porque tu piel los resiste y responde favorablemente ante ellos. Recuerda que ahora es que debes cuidar aún más tu piel para que las próximas etapas no sean tan difíciles.

Durante este período la mujer tiene muchas prioridades; profesionales, los hijos, el matrimonio, preocupaciones económicas, en fin, responsabilidades y deberes que no le permiten cuidarse como es debido. Sin embargo, el tiempo que le dediques a tu piel ahora es importantísimo pues de esto depende como será en el futuro.

Al comprar productos para tu piel elige los que más beneficios te ofrezcan y que sean respaldados por una compañía seria. Piensa que cuidar tu piel es una inversión importante que dará sus dividendos con el paso de los años. Protege tu inversión con productos que sean realmente buenos. Es mejor usar pocos productos faciales pero que sean de calidad.

TERCERA ETAPA
DESPUES DE LOS 38 A LOS 45 AÑOS

Después de los 35 años nuestro cuerpo vuelve a sufrir cambios radicales, las fluctuaciones hormonales son más frecuentes y nos sentimos en una montaña rusa física y emocionalmente. Nuestra piel también comienza a cambiar. Flacidez en el rostro, ojeras muy marcadas, arrugas alrededor de los ojos, lápiz labial (lipstick) que se corre, y líneas periorales, son algunas de las señales de esta etapa. Caemos en estado de emergencia, buscamos tratamientos relámpago, lo intentamos todo.

Con el tiempo los tratamientos y cuidados indebidos provocarán reacciones adversas. Sentirás una piel muy sensible, resequedad, hinchazón en los ojos, alergias a productos, perfumes, grasas animales, productos altos en preservativos y joyería. Inclusive puedes llegar a experimentar reacciones alérgicas a productos, metales o cualquier otra cosa que antes usabas sin ningún problema. Es indicado reducir el uso de maquillaje ya que en muchos casos pueden causarte alergias en los ojos. Además, el exceso de maquillaje o su aplicación inadecuada tiende a envejecer.

Tu piel necesita que la fortalezcas, tu sistema inmunológico ha bajado la guardia y tú tienes que ayudarle. Busca cuidados profesionales, es un buen momento para empezar el uso de vitaminas misceladas (en pequeñísimas emulsiones), "Epidermal Growth Factors" (regeneradores de la piel), aceites botánicos (como el aceite de girasol, el "prim rose oil", Squalane), ácido azaleico ( lo último en ácidos, excelente para manchas, acné y regenera tu piel), además del ácido glicólico, la vitamina A (ayuda a sanar, regenerar y normalizar las funciones de la piel) y las emulsiones de oxígeno. Usa un buen humectante y sellador que le de mucha agua a tu piel y que sea ricos en nutrientes. Protege todo tu cuerpo con bloqueador solar.

Si sientes que es necesario, esta es la mejor edad para practicarte una cirugía plástica que puedes retocar más adelante.

CUARTA ETAPA
DESPUES DE LOS 65 AÑOS

Tal vez ya eres abuela o comienzas a disfrutar de tus merecidos años de retiro. Tu vida vuelve a cambiar y te sientes más joven que nunca y tu piel, ¿se ve como te sientes? Tan duro como suene pero es la verdad, en esta etapa se paga todo. Todo lo que no hiciste bien, todo lo que no te cuidaste ha dejado su huella en tu piel. Lamentablemente la falta de orientación o la actitud aceptada de que después de cierta edad haz de verte con manchas, marcas, líneas profundas, nos hace descuidarnos.

Una mujer que se haya cuidado del sol, tratado profesionalmente su acné sin apretarse o maltratarse la piel y que haya etapa a etapa provisto de los nutritientes y cuidado que se requerían, puede verse tan joven como se siente.

Claro que nunca es tarde si buscamos soluciones y nos comprometemos y dedicamos a seguirlas. Lo más importante para poder aprender y practicar lo aprendido es mantener una mente abierta. Lo que ayer fue bueno no es necesariamente tan beneficioso hoy o quizás hay una alternativa que es mucho mejor. A los sesenta, setenta y más, la década es lo de menos, lo que importa eres tú así que ¡manténte a la vanguardia!

Al llegar a esta etapa tu piel es más finita, más frágil y extremadamente reseca. Combate la resequedad con productos más grasos que a su vez te ofrezcan otros beneficios. Usa cremas emolientes con multinutrientes para proveerle a tu piel lo que necesita. Es como alimentarla de todo lo que necesita para mantenerse saludable. Las manchas rojas son productos de la fragilidad capilar, las oscuras de la exposición al sol. Así que protégete, ¡escóndete del sol!, los melanocitos en tu piel no actúan como antes por lo que estás más propensa a daños serios y al cáncer de la piel.

Recuerda que a cualquier edad lo más importante es que tu piel esté extremadamente limpia y que siempre debes protegerte del sol. Sencillo ¿verdad?, la clave de una buena piel es limpieza y protección. Los productos que utilices escógelos con mucho cuidado, son la inversión que haces para tu piel, así que no te tomes riesgos innecesarios pues lo que está en juego es su futura salud y apariencia. Finalmente, busca un profesional de la piel que sea de tu completa confianza para que te oriente y ayude, tanto en las áreas de prevención como en los tratamientos. La confianza es clave para lograr la piel que deseas. Debes sentirte cómoda para preguntar, pedir ayuda, explorar opciones nuevas e inclusive quejarte. De esta forma los productos y tratamientos serán más efectivos y tú te sentirás segura de los mismos. Exito.

 

I. BLOQUEADORES SOLARES:
ETAPA I Gels bien ligeros pero con SPF’S mínimos de 15
ETAPA II SPFS altos como el LYPHAZOME 30 SPF
ETAPA III Nada de químicos fuertes. Usa bloqueadores solares que contengan Titanium Dioxide con vitaminas misceladas, que ayudan a reparar la piel.
ETAPA IV SPFS los más altos posibles en bases emolientes
II TRATAMIENTO EN EL HOGAR:
ETAPA I Compresas frescas de manzanilla
ETAPA II Acido glicólico con mascarillas
ETAPA III Crema de emergencia: Aloe-Cort (sábila con cortisona)
ETAPA IV Cremas nutritivas y emolientes
III. CONSEJITOS:
ETAPA I Mantener la cara limpia ¡nunca acostarse sin lavarse! y nunca nunca nunca apretarse la cara
ETAPA II Facial profesional mensual
ETAPA III Productos diseñados específicamente para su tipo de piel
ETAPA IV Tratamientos intensivos con "EPIDERMAL GROWTH FACTORS"
IV. PRODUCTOS QUE TE AYUDAN:
ETAPA I Scrub/limpiadora y gel de sábila
ETAPA II Bloqueador solar, gel de arándano y calabaza, el nuevo ácido azaleico
ETAPA III Humectantes nutritivos, cremas de ojos, ácido glicólico con vitamina A y vitamina E
ETAPA IV Cremas más grasas, ácido glicólico combinado con ácido láctico
V. TRATAMIENTOS PROFESIONALES:
ETAPA I Exfoliaciones con glicólico y salicílico, "peelings" de una capa
ETAPA II Exfoliaciones altas con combinaciones de AHA´S, Exfo-peels
ETAPA III "Peelings" de capas, mascarillas calmantes
ETAPA IV Faciales nutritivos, bio regenerantes, células fragmentadas

   

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