Resoluciones para
un año de belleza

Por Cathy Irvine
Llegó un nuevo año y con él miles de resoluciones que nos prometemos cumplir. Una y otra vez repetimos que este año sí, que no vamos a fallar y que todo será diferente. ¿Cuántos años no has dicho lo mismo? Tal vez, incluso este año no has querido ni siquiera proponerte algo porque piensas que como siempre no lo vas a lograr. Sin embargo, todo lo que hace falta es organización simple y llanamente, organización.

A través de los años gracias a mi trabajo he tenido la oportunidad de conocer muchas mujeres que como tú desean verse y sentirse mejor. Cada año se formulan metas que son alcanzables pero al no diseñar un plan de acción, fracasan en el intento. En muchos casos se levantan un día ansiosas y desencantadas y caen presas de un arrebato que las lleva a tomar medidas drásticas que siempre lastiman la autoestima y el bolsillo.

Estos arrebatos son bastante comunes: compras de cientos de dólares en cremas "milagrosas" que luego tiramos a la basura, membresías costosas en gimnasios que visitamos sólo un par de veces, dietas "rápidas" que nos dejan débiles, hambrientas y en el mismo punto del principio...en fin tú y yo nos sabemos todas las historias.

Para que logres tu meta con éxito antes que nada debes saber lo que quieres y tener una actitud positiva, lo demás es logística. Corta de una vez y para siempre con los arrebatos, dale paso a la razón y a la paciencia. En este artículo encontrarás algunas orejitas y los pasos que por mi propia experiencia he comprobado que son necesarios para que todas las resoluciones de Año Nuevo se conviertan en realidad.

Simplifícate la Vida

Por suerte vivimos en una era minimalista lo que nos ayuda a simplificarnos la vida. En el campo de la belleza puedes aplicarlo fácilmente. ¿Lo básico? Para el cuidado de tu piel: la limpieza, usar un tónico y filtro solar.

En el área del maquillaje selecciona los 2 colores que más te favorezcan entre los que están de moda. Procura que combinen con la ropa y accesorios que usas a diario. Así, con dos lápices labiales, dos esmaltes para uñas y así sucesivamente tendrás justo lo que necesitas.

Vela que cada cosa que compres tenga un propósito, estudia bien las compras que haces ya que son una inversión que afectan tu presupuesto y tu piel. No compres productos simplemente porque estén en especial, sean baratos o por impulso. El dinero que desperdicies lo vas a necesitar para comprar lo que realmente necesitas.

Limpia tu closet, las gavetas, haz ese resaque que hace tiempo llevas planeando. No te engañes pensando que te vas a poner algo que llevas años sin usar. Hoy en día es muy importante tener espacio y saber organizarnos, son los dos elemento que nos ayudan a permitirnos dedicar más tiempo a lo que realmente es importante y nos gusta.

UNA LISTA DE PRIORIDADES

Antes de empezar cualquier proyecto se establecen las prioridades. Debemos ponernos el sombrero de empresarias y emprender el asunto de nuestras metas personales con la misma precisión de un negocio importante. Realmente; ¿no eres tú misma el negocio más importante que emprendes día a día? Por tanto, al determinar tus prioridades, haz una lista de aquellas áreas que realmente deseas darle énfasis y con las que te vas a comprometer.

Luego de hacer la lista asígnale tiempo a cada una de esas prioridades. Sí, leíste bien, tiempo, no dejes tus prioridades al azar y asígnales tiempo como el que asignas para las tareas diarias. Toma el calendario y determina mes por mes cuál será tu meta. Ya fijada la meta del mes divide ese mes entre las etapas necesarias para lograr tu meta a saber: primera etapa, Investigación; segunda etapa Tomar Acción; tercera etapa, Incorporación a la rutina diaria.

Primera Etapa: Investigación

Dedícale de una a dos semanas a la Investigación. Al terminar tu Investigación debes haber logrado tener información suficiente para decidir la mejor manera para lograr tu objetivo y tener un presupuesto asignado.

Debes conocer todo lo que puedas sobre los temas relacionados a tus metas, y el tiempo que usualmente duran los tratamientos y/o métodos para lograr tus propósitos. Busca información tratamientos, prevención, causas, efectos, motivos y circunstancias. ¿Captaste? Empápate de tu caso como si fueras un detective al acecho del culpable.

También, averigua los precios que hay en el mercado para los diferentes elementos que necesitas para lograr tu propósito. De esta forma podrás asignar un presupuesto para cada meta. Para que este presupuesto sea preciso debes calcular cuánto tiempo durará el producto y lo necesario para mantenimiento. Una vez tengas determinado tu presupuesto síguelo al pie de la letra. Este es el secreto para las que no cuentan con un presupuesto muy amplio, hacer un plan que incluya un presupuesto realista y recuerda, nada de arrebatos.

Segunda Etapa: Toma Acción

Ya tienes tu lista de prioridades, estás bien informada sobre el tema, tienes tu presupuesto y tu plan de acción. ¿Cuánto tiempo debes dedicar a esta etapa? Todo depende de tu meta en sí misma. Si deseas adelgazar 20 libras eso no se hace en una semana pero sí el empezar a cambiar tus hábito de acuerdo al método que vas a utilizar. Pero sí debes dedicar una o dos semanas a adaptar el nuevo sistema, conocerlo y hacerlo parte de ti. Es como cuando siembras una planta nueva, debes cuidarla y atenderla hasta que eche raíces. Una vez tu nueva rutina se convierta simplemente en rutina, será como a la planta, sólo deberás darle mantenimiento.

Tercera Etapa: Mantenimiento

Se dice fácil, pero aquí es donde muchas fallamos. Tienes que continuar con lo que te ha dado resultado e irlo ajustando a tus necesidades. Por ejemplo, si tu meta es controlar el acné, una vez lo logres debes seguir cuidando tu piel del sol, usar productos no comedogénicos, mantener la piel muy limpia y visitar tu dermatólogo o clínica de estética regularmente. No es borrón y cuenta nueva, es vivir de acuerdo a lo aprendido.

En tu lista de resoluciones en el área de salud y belleza no olvides incluir lo siguiente:
  • No acostarte con la cara sucia
  • Tener siempre de los productos que usas
  • Usar siempre, siempre bloqueador solar en el rostro, los brazos, en todo el cuerpo
  • Llevar bloqueador solar en la cartera
  • Protegerte del sol con sombrillas, sombreros, gorras
  • Cada cosa que compres debe tener un propósito
  • Tirar a la basura tus maquillajes cada cierto tiempo. Así evitas el peligro e infección.

    Por ejemplo: las cremas limpiadoras de más de un año y lápiz de labio, delineadores de labios y de ojos y sombras los que ya tengan más de 3 meses.

 

Cathy Irvine es asesora y directora de entrenamiento del Centro Avanzado Ileana Irvine. Para más información puede llamar al (787) 273-6853.

   

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