En éstos días estuve
viendo la cinta cinematográfica Final Destination del
director James Wong y aparte de ponerme los pelos de punta y hacerme
morir del miedo, me hizo pensar en como las personas perciben ciertos
"espíritus" o "fantasmas" y como estos muchas
veces nos hacen sentir de diferentes maneras. Pensando en este tema y
más cuando se acerca una fecha como esta, en donde se celebra la Fiesta de Brujas o Halloween, es que decidí escribir mis
anécdotas sobre mi percepción de los fantasmas.
Los fantasmas son seres que han dejado su cuerpo físico y se
encuentran en un plano transitorio por un tiempo determinado. Muchas
veces estos espíritus no se han dado cuenta que han muerto o
simplemente no quieren dejar este lugar, este mundo. Les diré que yo
tengo varias anécdotas personales sobre fantasmas por ejemplo una de
las que más recuerdo fue alrededor de unos 18 años.
Todos los días cuando salía de la escuela tenía que caminar unas
cuatro cuadras para llegar a la casa de mi abuela y siempre la vecina
de ella se sentaba en un sillón de madera y paja en el balcón.
Cuando yo pasaba la saludaba y siempre me preguntaba como me había
ido. Un día, luego de regresar de la escuela y saludar a la vecina,
mi abuela me preguntó si yo había visto a Doña Carmen, la vecina.
Le contesté que sí, que estaba como siempre en su sillón vestida de
blanco. Nunca olvidaré la expresión de mi abuela, cuando abrió los
ojos y me dijo; "eso es imposible porque ella murió hoy en la
mañana". Se podrán imaginar como se me pusieron los pelos.
Otra de las anécdotas y pienso que ésta nunca la olvidaré, es
sobre mi madre. Hace unos diez años atrás a mi madre le
diagnosticaron cáncer de mama o del seno por lo que viví con ella
una enfermedad terrible y sumamente dolorosa, hasta el punto de llegar
a la desesperación tanto para quien la padece como para quien lo (la)
cuida. Durante esos diez años pasé dos momentos que diría fueron
escalofriantes. Uno de estos me llenó de mucha felicidad y sobretodo
mucha paz.
Mi madre, como todos los pacientes de cáncer tenía sus altas y
bajas y en una de esas bajas, ella se encontraba encamada en muy mal
estado. Ese día en la mañana había pedido que se reuniera toda la
familia, pues se quería despedir. Todos estábamos aterrados, pero
fuimos. En la noche se puso peor, estaba delirando. Recuerdo que esa
noche me quedé con ella y cuando pasé por su cuarto, vi humo blanco
y una silueta realmente asombrosa. Sentí tanto pánico que me
arrodillé y pedí que no se la llevara, era como ver a la misma
muerte en persona. Al otro día mi madre se despertó como nunca, con
mucho ánimo y unas ganas de vivir increíbles. Dos años después fue
que sucedió el otro momento escalofriante.
En esta ocasión mi madre se encontraba en el hospital, ya el
médico nos había dicho que nos preparáramos para lo peor, que en
cualquier momento podía morir. Yo siempre decía que no quería ver
ese momento, pues no lo iba a poder soportar. Mi padre me pidió que
me quedara esa noche en la casa, en el cuarto de ella para poder tener
el teléfono cerca por si sucedía algo. Esa noche nos quedamos en el
cuarto de mi madre mi hermano y yo. Casi no pudimos dormir por la
angustia, y de repente, ya dormida, sientí que me tocaban las manos.
Al abrir mis ojos vi una silueta. Luego de mirar con detenimiento me
di cuenta que era mi madre, quien parada a mi lado me tocaba con su
mano derecha. Grité tan fuerte que mi hermano saltó y de un brinco
prendió la luz y llegó a la cama. Le conté lo sucedido y se asustó
muchísimo. Eran las tres de la mañana, nunca lo olvidaré. Estaba
muy ansiosa y quise llamar al hospital porque pensaba lo peor, pero no
lo hice. No dormí nada el resto de la noche.
En la mañana fui al hospital. Cuando llegué al cuarto mi padre me
dijo; "Dile a tu madre que levante su mano derecha". Al ir
donde ella así lo hice pero ella no podía. A mi madre le había dado
un infarto cerebral en el lado izquierdo del cerebro y todo su lado
derecho quedó inmovilizado. Salí del cuarto y le conté a mi padre
lo sucedido la noche anterior. Nuevamente en la habitación con mi
madre, ella me preguntó que qué me había asustado la noche
anterior, y yo con una sonrisa le contesté: "tú
sabes". Dos semanas después mi madre murió. En la noche
de su muerte se me apareció en mis sueños y me dijo que no me
preocupara, que para donde se dirigía, iba a estar bien.
Esto parece sacado de un cuento de terror o de una película de
misterio, pero lo crean o no, lo cierto es que lo viví y que mis
sentidos tuvieron una experiencia extrasensorial difícil de explicar
y que posiblemente muchos de ustedes la han sentido. Muchos
científicos e investigadores han inventado aparatos tecnológicos los
cuales pueden probar que estos fenómenos no existen, como por ejemplo
el Biomasa (un aparato que percibe ciertos tipos de energía). Pero
debemos estar conscientes de que los seres humanos tenemos cinco
sentidos (en algunos casos hasta seis) y que podemos percibir más
allá que un simple aparato tecnológico.
Fuentes:
http://200.36.3.75/FANTASM.htm
http://www.geocities.com/Paris/Salon/3879/Halloween
http://www.emanuel.com.co/conlupa/halloween.htm
http://www.geocities.com/Area51/Dunes/9515/
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