La
enredadera
de Josefina Aldecoa
Josefina
Aldecoa es una excelente escritora quien gracias a la trilogía, de
lectura independiente, compuesta por Historia de una maestra, Mujeres
de negro y La fuerza del destino, lograra un merecido
reconocimiento internacional por parte de la crítica y los lectores.
Merecido por demás si tomamos en consideración que Aldecoa lleva una
larga carrera como cuentista, novelista y periodista en su natal
España.
La enredadera es, precisamente, la primera novela de
Aldecoa, pero la cual publica posteriormente a la mencionada
trilogía, por razones que esta servidora desconoce, pero que muestra
un excelente dominio de la técnica narrativa a la vez que nos muestra
su ingenioso estilo al narrar.
Contada a dos tiempos, La enredadera es la historia
de dos mujeres las cuales las separa un siglo en el tiempo pero a las
que une una casa rodeada por una enredadera. Contadas en primera
persona, las historias relatan los conflictos sociales y personales a
las que una mujer tiene que enfrentarse durante su vida, no importa la
época o las circunstancias que les rodean. Clara, es la mujer del
siglo pasado, sometida por su esposo, solitaria y negada a una vida
plena que se consume hasta la muerte en un proceso lento y doloroso de
asfixia, tanto en el plano físico, por el asma, como en el plano
espiritual, por su esposo y las convenciones sociales. Julia, es la
mujer del presente, liberada, en búsqueda de su identidad,
enfrentando la crisis de la mujer madura que debe decidir entre el
amor, el sexo o la soledad. Para ambas el ser mujer es más que un
elemento biológico, es una condición que puede hacerlas esclavas o
libres, según se negocie con el ser amado y consigo misma.
La enredadera es una novela que puede leer un hombre o
una mujer, pero que en el caso de la mujer esta encontrará, palabra
tras palabra, pensamientos provocadores que invitan a una reflexión
productiva y a la acción inmediata en pos de sus sueños y
ambiciones. Pero, más que una novela feminista, es una novela que
rescata el valor del ser humano en su esencia femenina.
-- Yelena M. Rivera
Beatriz
y los cuerpos celestes
Por Lucía Etxebarria
La
novela de la joven escritora española Lucía Etxebarria Beatriz
y los cuerpos celestes obtuvo el premio Nadal en el 1998. De
una lectura rápida, con un vocabulario sencillo, salpicado con todos
los vocablos propios de los adolescentes de la época, la novela
explora el mundo de las relaciones interpersonales entre,
precisamente, los jóvenes del umbral del siglo 21.
La novela recrea el ambiente nocturno del Madrid que habitan los
jóvenes que se van de marcha en busca de drogas, ambiente,
compañía y algo que hacer, mientras narra la historia de una mujer
para la que 'el amor no tiene sexo'.
Beatriz, nuestra protagonista nos presta sus ojos y corazón para
que experimentemos el amor paterno filial, heterosexual, homosexual y
el que nace desde el espíritu, aquel que no distingue en el sexo.
Mónica, Cat y las madres de Beatriz y Mónica, son las mujeres en la
vida de Beatriz y a través de las que vemos las diferentes caras de
la historia femenina que se construye no sólo en Madrid o Edinburgo,
ciudad en donde también se desarrolla la historia, sino en todas las
ciudades del mundo.
Beatriz y los cuerpos celestes nos abre las puertas a un
conglomerado de sensaciones encontradas, de seres que luchan por
encontrar afectos limpios y puros que no les provee su familia, y que
al encontrarlos se les hace difícil identificar. Es, además, un
viaje al mismo centro de la adolescencia y el viaje atropellado y
traumático que todo ser humano experimenta hacia la adultez en donde
espera hallar las respuestas a todas sus interrogantes para tener que
enfrentarse a mil interrogantes más.
-- Yelena M. Rivera |